lunes, 7 de julio de 2008

Evaluación y priorización de la investigación científica en España (T.Baiget-EPI)

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO "EVALUACIÓN Y PRIORIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA EN ESPAÑA", Fundación Lilly

Al elaborar unas conclusiones sobre este estudio que presenta el punto de vista de los Investigadores sobre la Evaluación y Priorización de la Investigación Científica en España, debemos recordar que la misma ha sido realizada entre abril y junio de 2007, sobre un universo de científicos establecidos facilitado por el CSIC y el FIS (ISCIII).

1. SITUACIÓN GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN EN ESPAÑA
Existe un consenso notable en considerar que, en general, se ha producido un avance en la situación de la investigación española en los últimos años, sobretodo si se considera el punto de partida, lejos en cualquier caso de lo que se considera deseable. Esta percepción, relativamente positiva, refleja una comunidad científica consciente de la situación y que ambiciona progresar hacia mejores escenarios.
1.1. Cómo son las cosas, cómo deberían ser.
Se echa de menos una política científica mejor definida, con objetivos y estrategias claras y estables. La posición es claramente crítica respecto a la coordinación de las administraciones con
responsabilidades en I+D. Las orientaciones existentes (Plan Nacional) no se cumplen adecuadamente, y menos cuando se incluyen los aspectos inter-autonómicos.
Hay acuerdo general en la necesidad de justificar ex-post las inversiones en I+D, aunque se pone en duda que ello vaya a redundar en un beneficio general sobre la calidad y optimización de las
inversiones y sobre una política adecuada de priorización.
Se debe apostar por la excelencia pero haciéndola compatible con el apoyo a la investigación emergente y la innovación. La necesaria priorización no debe ahogar la creatividad.
1.2. La Comunidad Científica
Sobre la actual estructuración/vertebración del colectivo investigador, y su capacidad de influir en las políticas científicas, se echa de menos la existencia de una representación institucionalizada independiente con el suficiente prestigio y peso sociales, al estilo de una Real Sociedad Española o un Consejo Español de Ciencia.
1.3. El caso de la Investigación Clínica y Biomédica
Se acepta, en términos generales, que la investigación biomédica tenga un trato diferenciado, aunque esta postura, defendida por los clínicos, es menos compartida por los investigadores básicos.

2. EVALUACIÓN DE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
En relación al proceso de evaluación, la opinión es razonablemente positiva -no exenta de matices- sobre la cualificación e idoneidad de los evaluadores y de los sistemas de control existentes para asegurar una valoración objetiva.
2.1. Los criterios de evaluación
Aunque todos coinciden en la necesidad de un sistema de evaluación integral eficiente, existen dudas sobre los criterios empleados, en particular entre los investigadores clínicos.
Se acepta, en general, que el criterio bibliométrico es válido, pero se enfatiza la necesidad de valorar aspectos adicionales como el impacto social, clínico o industrial (patentes).
2.2. Los evaluadores
Se consideran satisfactorios a los evaluadores, aunque se atisban posibles conflictos de intereses: los clínicos son más críticos en este sentido.
2.3. Participación de los Investigadores en la evaluación y en los criterios de financiación
Aunque el procedimiento es valorado de forma positiva, se reclama una mayor interacción de los evaluadores con los evaluados; sobretodo en los casos de valoración límite, o a efectos de sugerir mejoras a los proyectos. Se hace en este punto patente el deseo de la implantación de mecanismos de comunicación y subsanación de errores, que por otro lado no están exentos de inconvenientes relativos a la duración y burocratización del proceso de evaluación, pero que son valorados positivamente como oportunidades de mejora.
2.4. Evaluación ex-post: resultados y consecuencias de la investigación
Hay acuerdo general en la necesidad de la evaluación ex-post, así como en su práctica inexistencia. Sin ella no podemos saber si gastamos suficiente, o si gastamos bien. Es necesaria para dar apoyo a una política científica y de priorización.

3. PRIORIZACIÓN EN LA INVESTIGACIÓN
Existe un acuerdo general en la necesidad de que exista una política científica que incluya algún tipo de priorización, manteniendo a la par una parte importante abierta a la creatividad espontánea y a la selección de temas por parte de los investigadores.
Aunque estas políticas se plasman en los Planes Nacional y Autonómicos, parece obvio un gran desconocimiento o desconfianza, dudándose de los criterios de eficiencia y su capacidad para favorecer la innovación.
Se considera que los conceptos de calidad, aplicabilidad (traslacional), interés social, clínico, industrial (patentes), área temática y tipo de investigación (básica) deben ser factores a
considerar al establecer criterios de priorización.

EN RESUMEN:
La evaluación es un elemento imprescindible en la formulación de una política científica.
La priorización debe ser consecuencia, entre otras, de una adecuada evaluación.
Sobre estas bases deberían asentarse estrategias realmente coordinadas entre todos los sectores implicados, suficientemente dotadas, estables temporalmente y con una mayor participación del sector privado.
Se considera necesaria la participación de los científicos en la elaboración de las directrices de la I+D, y para ello se percibe la necesidad de la creación de organismos colegiados independientes que estén integrados por científicos de reconocido y demostrado prestigio, siguiendo el ejemplo de los modelos anglosajones (Royal Society ó la Academy of Sciences).
El objetivo que subyace en este tipo de propuestas es colaborar a la generación de estrategias que favorezcan la excelencia científica, y que a su vez fundamenten el establecimiento continuado -se hace deseable un Pacto de Estado para el Desarrollo de la Ciencia entre los principales Partidos Políticos- de criterios de priorización y evaluación científica en España.
Madrid, junio 2008

1 comentario:

Cristina Escudero dijo...

Compárese la introducción de este informe con la siguiente referencia:

“Prieto Carles, C y García-Romero A. (2002) Evaluación de la Investigación. En Reflexiones sobre la Ciencia en España. El caso particular de la Biomedicina. Ars Medica, Madrid”.